- Nuestra segunda entrega de #DefensoresDelPlaneta se la dedicamos a una joven mujer que decidió renunciar a un trabajo estable y bien remunerado para emprender un negocio basado en los principios éticos de la permacultura: cuidar al planeta, cuidar de las personas y hacer un reparto justo de los recursos.

Por Fiorella Fernández
Huerto Sula es una plataforma dedicada a la educación ambiental, al diseño de espacios sostenibles y a la venta y comercialización de productos que nos conecten con nosotros mismos y por ende, con el planeta; para Brenda, su creadora, es una máquina de sueños y un proyecto de vida.
Sula en lengua Bribri significa “cuidador de la semilla” y recoge en cuatro palabras la misión y visión de este emprendimiento: compartir conocimiento para crear suelos sanos y fértiles y así disminuir el impacto que los seres humanos generamos en el medio ambiente.
Creado hace tres años como una cuenta de Facebook para compartir contenido, Huerto Sula es hoy: fuente de ingresos, felicidad y satisfacción para Brenda Chaves, permacultura y regeneradora de suelos de profesión con certificaciones en elaboración de abonos orgánicos, lombricultura, administración agrícola, entre muchas otras.
El trabajo y mensaje de este negocio se extiende hacia muchos hogares de nuestro país, ¿cómo lo hacen? Le invitamos a continuar leyendo la nota, descubrirlo y por qué no pensar si junto a ustedes convive otra persona defensora del planeta como Brenda, con quien debemos conversar para reconocer su gran labor.
Creación de huertos urbanos
La pasión de Chaves por el medio ambiente y su conservación no tiene fecha de expiración, tampoco sabe cuándo inició, pero está segura de que defenderá esa bandera hasta donde su cuerpo se lo permita.
Diseñar huertos urbanos forma parte de los servicios que ofrece este negocio; para Brenda tener un huerto en casa, en una comunidad o en algún espacio en común es mucho más que una sana forma de entretenimiento y diversión, también es la manera de enseñar a otros la responsabilidad de cuidar la tierra, velar por lo que consumimos y promover practicas sostenibles.

El compost: personaje estrella de este Huerto Sula
Con tan solo una llamada, nuestra entrevistada y su Huerto Sula pueden brindarnos la respuesta y además enseñarnos cómo lograrlo. Sus talleres de compostaje nos enseñarán a separar los residuos orgánicos y además a que estos generen abono orgánico, contribuyendo así con la regeneración de suelos.
“Los suelos en este momento están saturados debido a un mal manejo de los desechos y esta técnica nos permite hacerle frente a esa problemática, reduciendo casi un 50% de nuestros residuos”, destacó la emprendedora, en la entrevista.
No importa si viven en un pequeño apartamento o en una casa con un gran patio, Huerto Sula y su equipo adaptan los talleres a las necesidades de cada cliente.
Durante la conversación con La Octava Provincia, Chaves nos comentó de otro servicio que ofrecen siempre con el fin de cuidar nuestros suelos: la venta de lombricomposteras y el tratamiento del abono que en ellas se produce.
Huerto Sula nos vende una especie de caja con lombrices donde podemos verter nuestros residuos orgánicos para generar abono; cuando este llena nos visitan, recogen ese material generado, lo procesan y lo colocan en el mercado a un bajo costo para cooperativas o productores locales.

“Es muy gratificante ir a las casas y recolectar una bolsa llena de abono y saber que esos valiosos residuos no terminaron en una bolsa de basura convencional generando polución. Cada vez que lo hacemos quedamos muy satisfechos de saber que generamos conciencia”, añadió.
¿Ya probaron la Kombucha de Huerto Sula?
En la casa de Brenda, sede del negocio, hasta Goody (su perro) toma Kombucha, una peculiar y muy en tendencia bebida artesanal compuesta por una serie de hongos y microorganismos que son responsables de su alto contenido de nutrientes y probióticos.
Esta bebida también forma parte de los servicios con los que el Huerto persigue otra gran meta: compartir salud con cada ser.

El día de la entrevista, Chaves nos regaló la de sabor a Mango y créannos que estuvo deliciosa. ¿Qué ta si la prueban y nos cuentan si comparten los gustos de este equipo?
La Sula Kombucha está empacada en botellas de vidrio, las cuales según nos comentó Brenda en muchas ocasiones son devueltas por los propios consumidores para que sean reutilizadas. También pueden pedirla a domicilio, comprarla en el Mercado Natural de Curri todos los domingos o adquirirla en la cafetería Domuncolo.
“En Huerto Sula buscamos ser responsables con el ambiente en todos los aristas de nuestro trabajo, tenemos también el sistema de refill, donde las personas pueden llevar su propio envase y nosotros le vendemos la bebida según la cantidad que deseen. Para la Kombucha también utilizamos etiquetas de alta calidad, para que puedan resistir al menos quince lavadas (de envases) y así evitar la impresión, el gasto de papel y de tintas”, rescató.

Aprender haciendo
Además de lo que ya conocieron, en este inspirador negocio la educación es un eje transversal de su accionar: la educación como pilar esencial para el cambio. Chaves brinda talleres enfocados en distintas temáticas: compostaje, elaboración de Kombucha y diseño de huertos urbanos; para conocer sobre los próximos talleres no duden en seguirla en sus redes sociales: Facebook o Instagram.

Representando a Huerto Sula, Brenda ha llevado su conocimiento a distintas escuelas. “Hemos trabajado con niños catalogados como hiperactivos, ansiosos o depresivos pero que cuando trabajan en la huerta, son parte de un equipo, de un colectivo y trabajan por un mismo objetivo. Cuando vos ves a un colectivo de 25 niños trabajando con sus manos en la tierra, prometiéndole que la van a cuidar y que van a cuidar a las otras personas también, vos entendés que tu trabajo está hecho y que es el mejor del mundo”, explicó.
– 28 de mayo de 2019 –
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